Un reciente informe de Argentinos por la Educación revela que apenas 8 de cada 100 alumnos de Salta que comenzaron primer grado en 2013 lograron finalizar la secundaria en 2024 dentro del plazo esperado y con los conocimientos básicos en lengua y matemática.

El estudio, titulado Índice de Resultados Escolares: ¿Cuántos estudiantes llegan al final de la secundaria en tiempo y forma?, se realizó a partir de las pruebas Aprender 2024 y del Relevamiento Anual de Matrícula y Cargos de la Secretaría de Educación.
Resultados provinciales
-
La cifra representa un retroceso respecto de 2022, cuando 9 de cada 100 estudiantes alcanzaron la meta.
-
En lengua, los estudiantes mejoraron 8,6 puntos porcentuales respecto de la cohorte anterior.
-
En matemática, los conocimientos disminuyeron 2,4 puntos, reflejando un desafío pendiente.
-
De cada 100 estudiantes que comenzaron la primaria en 2013, solo 52 completaron los 12 años de escolaridad en 2024.
Panorama nacional
A nivel país, solo 10 de cada 100 estudiantes completaron la secundaria en tiempo y forma. La mejora en lengua (+2,7 puntos) se ve opacada por la caída en matemática (-5,5 puntos). El 63% logró llegar al último año de secundaria con la edad esperada, pero sin garantizar aprendizajes esenciales.
Desigualdades entre jurisdicciones
-
Ciudad de Buenos Aires: 23 de cada 100 estudiantes completan en tiempo y forma.
-
Tierra del Fuego y Córdoba: 13 de cada 100.
-
Chaco: 3 de cada 100.
-
Santiago del Estero, Misiones y Catamarca: 4 de cada 100.
-
Salta se ubica en un punto intermedio, con resultados por debajo del promedio nacional.
El informe señala que el nivel socioeconómico explica buena parte de las diferencias: provincias con mayor concentración de estudiantes en quintiles bajos presentan peores resultados.
Voces de especialistas
Irene Kit, pedagoga y presidenta de Educación para Todos, destacó la necesidad de una revisión profunda de la enseñanza de matemática y de garantizar apoyos pedagógicos estables.
Viviana Postay, docente y formadora de directores, sostuvo que la secundaria amplió la escolaridad, pero aún no asegura aprendizajes fundamentales, y subrayó la necesidad de un “back to basics”, recuperando el valor de las disciplinas troncales como lengua y matemática.