El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, confirmó que un grupo de 22 países evalúa medidas conjuntas para asegurar la libre circulación de buques en el estratégico Estrecho de Ormuz.
La iniciativa incluye a la mayoría de los países miembros de la OTAN, junto a otras naciones como Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda, Emiratos Árabes Unidos y Baréin.
La situación se da en un contexto de alta tensión luego de que Irán restringiera el paso de embarcaciones en la zona, en respuesta a los recientes ataques de Estados Unidos e Israel.
El Estrecho de Ormuz es una vía clave para el comercio global, ya que por allí transita gran parte del petróleo y gas que abastece al mundo desde el Golfo Pérsico.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump insistió en la necesidad de una respuesta internacional para restablecer la navegación, aunque hasta el momento no se definieron acciones concretas.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución del conflicto, ante el riesgo de un impacto directo en la economía global y el suministro energético.
