
En detalle, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) calculó que en marzo el ICL pasó de un monto fijo de $33 saltará a $98 por litro, es decir, un alza del 50 por ciento. El traslado del incremento de dichos impuestos hubiera implicado una suba del 4,4% en la nafta y del 2,7% en el gasoil. De esta manera, el litro de súper escalaría $32,63 y el gasoil, $21,12. Sin embargo, se aplicó una suba mayor al precio en surtidor dado que las petroleras están en plan de ajustar también por la devaluación programada (crawling peg) del 2% mensual y camino a una recomposición de precios que lleve al valor local al de paridad de exportación, es decir, que lo equipare con precios internacionales.