Un nuevo caso de estafa virtual, vía WhatsApp nos pone en alerta a todos para evitar ser víctimas de este delito que no se detiene. En las últimas horas una joven profesora de educación física de la localidad de Cafayate denunció en la comisaría de la citada localidad del Valle Calchaquí que hakearon su WhatsApp y lograron apoderarse de una cantidad de dinero, aún no cuantificada de sus contactos.

Según relató la docente «Los inescrupulosos lograron en algunos casos que mis colegas les transfieran dinero, con el cuento de que yo me encontraba con mi pequeño hijo internado en la capital salteña».
Dos de las compañeras de la profesora de educación física Lorena Cruz (40) solidariamente hicieron una transferencia casi de inmediato, mientras otra dudó del mensaje, ya que el mismo tenía errores en su confección y la llamó por otra línea, evitando ser timada.
En dialogo con El Tribuno, relató los espantosos momentos que le tocó vivir el día lunes cuando cometió el error de atender el llamado de un supuesto empleado de «Personal que le señaló que su teléfono estaba siendo utilizado por una tercera persona en la capital salteña y le dio el nombre de esta persona, incluso. Luego el supuesto empleado de telefonía le dijo que por razones de seguridad debía validar la titularidad de la línea y para ello debía enviarle un código que le iba a llegar de inmediato a su celular.
Recuerda que tras esa comunicación le llegó un código. «En segundos me llegó un número y yo no pensé que podía tratarse de una estafa y se lo pasé».
Fue ahí que empezó la pesadilla, «Diez minutos después me llamó una compañera de trabajo para decirme cómo quería que me haga la transferencia, porque ya había enviado 25.000 y dijo que yo le había solicitado 35.000 pesos más para otra cuenta. Le dije que nunca había pedido dinero a ella y caí que me estaban estafando con mis colegas que están en mis contactos. Corté y me llamó mi hermana por lo mismo, y luego otra docente y más y más».
Agradece que «mis compañeras se movilizaron y llamaron a todas las maestras y profesoras y así en casi veinte minutos cesaron los llamados pidiendo transferencias de dinero para supuestamente curar a mi hijo».
Después su WhatsApp quedó inhabilitado por 12 horas o más. «Tras viralizarse mi caso, me llamaron varias colegas y ahí una a una fuimos a hacer las respectivas denuncias. Lo llamativo es que hace apenas unas semanas la familia y los amigos del director de una escuela de la zona fue estafado de la misma manera pero por cifras enormes y también nos anoticiamos de otros casos aquí en Cafayate y el Valle Calchaquí» contó.
