Hay ritos fundacionales que durante casi un siglo definieron el paisaje del folclore en Argentina: el fogón, el patio de tierra, el mostrador de madera de una pulpería, una peña animada o la sobremesa dominical con la radio AM encendida de fondo. La tradición se transmitía entre generaciones con el ritmo pausado del interior. Sin embargo, en los últimos años, el pulso telúrico de géneros como la chacarera, el chamamé, el rasguido doble y la zamba experimentó una transformación inédita: el bombo legüero dejó de retumbar solo en los bailes para hacer vibrar las fibras ópticas y las pantallas de alta definición: llegó al streaming.

Este cambio no fue un simple reemplazo de soporte, sino un verdadero terremoto cultural. Lejos de edulcorarse o perder su identidad frente al algoritmo, la música de raíz encontró en las redes sociales la difusión más potente y federal desde la época de oro de las grandes radios nacionales. Para comprender el origen de este fenómeno tan actual, es necesario rastrear las primeras experiencias.
Aunque hubo pioneros en el formato digital, como Radio Tupac —que pasó de ser una emisora online a incorporar cámaras para transmitir en vivo, sentando un antecedente de transmisión audiovisual—, la verdadera revolución del folclore en plataformas ocurrió cuando la estética urbana se cruzó con la tradición. El hito que modificó el panorama fue el desembarco de proyectos con impronta joven y producción profesional.
La semilla germinó en el cruce generacional impulsado por figuras de gran peso mediático y musical, como Mex Urtizberea con su ciclo FA! (que en su icónica edición FA!LKLORE convocó a próceres y jóvenes valores en una casona de Parque Chas), y la visión de artistas de la escena urbana como Milo J, quien devolvió el folclore a la primera plana del consumo juvenil, reivindicando el género sin prejuicios.
Detrás de esos primeros destellos, una red federal de productores, periodistas y músicos tomó la posta para construir espacios permanentes de emisión. De Salta a Santiago del Estero, pasando por Tucumán, Cuyo, el Litoral y la Patagonia, y desde el corazón de la Ciudad de Buenos Aires, el mapa mediático del folclore se ha rediseñado por completo.
### Bombo TV: la impronta televisiva que cambió las reglas del juego
El 9 de mayo de 2025 nació Bombo TV, posiblemente el canal de streaming de folclore que con mayor claridad trasladó el profesionalismo de la pantalla chica a la dinámica descontracturada de la red. Detrás de este proyecto está Gustavo Hoyle, productor de amplia trayectoria en televisión, quien identificó una falencia en la oferta mediática tradicional.
“Cuando empecé a idear el proyecto, quería cambiar la dinámica del consumo del folclore. Usualmente, el género se veía en transmisiones de festivales en la Televisión Pública o a personas mayores hablando en un tono lejano, sin mostrar toda la movida generacional que estaba sucediendo por debajo”, explica Hoyle.
Para lograr ese quiebre estético y conceptual, el canal configuró un dúo de conducción que combina el oficio periodístico con la frescura musical: la periodista mendocina Julieta Navarro y el multiinstrumentista Fabricio Rodríguez. Así nació *Volverme Loco*, el programa que impulsó la señal, transmitido en vivo los martes y jueves a las 11 de la mañana. En la grilla histórica también destacó *Soy de acá*, ciclo conducido por Kike Teruel y Carla Conte.
Esta propuesta sedujo rápidamente a los artistas. En menos de tres meses, los recortes y clips del canal superaron el millón de reproducciones. Grandes figuras del folclore argentino, como Los Nocheros, Los Tekis, Teresa Parodi, Cuti Carabajal, Los Fronterizos, Los Cantores del Alba, Natalia Pastorutti, así como emergentes como Lázaro Caballero y Cristian Herrera, pasaron por el estudio.
El espaldarazo definitivo fue la visita del Chaqueño Palavecino. El cantor salteño llegó para una entrevista distendida y terminó interpretando *Salta mía*, una zamba que tenía olvidada en su repertorio habitual. El clip se volvió viral, y el propio Chaqueño comenzó a abrir sus shows con ese tema.
El impacto de Bombo TV no solo se refleja en sus cifras digitales —superan el millón de seguidores entre Instagram (185.000), TikTok (320.000) y Facebook (más de 440.000, con fuerte presencia en el interior)—, sino también en su proyección territorial. Fueron convocados para transmitir durante tres días consecutivos el multitudinario Carnaval de Los Tekis en Jujuy desde un estudio junto al escenario, organizaron peñas masivas con 28 bandas en vivo en El Roxy de Buenos Aires y actualmente producen una gira nacional de peñas en directo.
La interacción con la audiencia es tan fuerte que Hoyle trabaja en un proyecto surgido a pedido del público: un «Mapa de Artistas de Bombo TV», un catálogo interactivo que geolocalice a cada músico que pase por sus micrófonos.
### Folklore y Tradición: el pulso periodístico dentro de un shopping
Si Bombo TV representa el espectáculo musical en formato streaming, *Folklore y Tradición* encarna el enfoque periodístico, el debate conceptual y la agenda de la música folclórica. La mente detrás de este espacio es Santiago Tucumán, comunicador y compositor que comprendió la transformación del consumo cultural mucho antes del auge de las cámaras web