Un informe interno del Pentágono, revelado por la agencia Reuters, abrió un escenario inesperado: Estados Unidos estaría evaluando modificar su histórica postura respecto a la soberanía de las Islas Malvinas, actualmente bajo control del Reino Unido y reclamadas por Argentina.
Este posible giro no responde directamente al conflicto bilateral, sino al creciente nivel de tensión dentro de la OTAN en el contexto de la guerra en Medio Oriente. Washington analiza medidas contra aliados que no acompañaron su ofensiva sobre Irán, lo que podría incluir una revisión de respaldos a territorios considerados como “resabios coloniales”.
En ese análisis aparece el caso de Malvinas, lo que encendió alertas por el impacto diplomático que tendría una eventual redefinición de la postura estadounidense.
A esto se suma el momento de fricción entre Donald Trump y el primer ministro británico Keir Starmer, con diferencias marcadas en torno a la estrategia internacional.
Desde el Pentágono advierten que la falta de alineamiento entre aliados debilita el funcionamiento de la OTAN en un contexto global cada vez más complejo.
La disputa por las Islas Malvinas tiene una larga historia y alcanzó su punto más crítico en la Guerra de las Malvinas. Hasta ahora, Estados Unidos mantuvo una posición cercana al Reino Unido, aunque reconociendo el reclamo argentino en el plano diplomático.
En paralelo, empresas petroleras continúan avanzando con proyectos en la zona, considerados ilegales por Argentina al tratarse de un territorio en disputa.
Si bien no hay definiciones oficiales, el solo hecho de que la cuestión Malvinas esté bajo revisión en Estados Unidos marca un posible cambio de escenario a nivel global.
